Víctor Jara fue un artista chileno que combatía a través de sus canciones la dura realidad chilena de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, y entonaba cantos de esperanza que eran recogidos por el pueblo a quien dedicaba su canto.

Con la llegada del presidente socialista Salvador Allende al poder a través de la elección por parte de la mayoría del pueblo chileno, Víctor Jara, al igual que quienes simpatizaban con las luchas de la izquierda, sintieron que había llegado el momento de reivindicación del pueblo chileno, especialmente de los más pobres y explotados; realidad ésta que conocía de cerca, por ser de familia campesina.

Víctor Jara, además de compositor e intérprete, era director de teatro y profesor universitario. Desde todas las facetas en donde se desenvolvía buscaba las raíces de la canción chilena, de la cual se enamoraba aún más a medida que la conocía. Fue la también cantante chilena Violeta Parra, quien lo animó para que continuara su carrera musical.

El protagonista de sus canciones era el pueblo esperanzador del cual formaba parte.

Muerte de Víctor Jara

Luego de concretarse el golpe de estado contra el presidente socialista Salvador Allende, planificado desde el gobierno de los Estados Unidos y ejecutado por militares chilenos encabezados por el dictador Augusto Pinochet, Víctor Jara fue detenido junto a miles de estudiantes y profesores de la Universidad Técnica del Estado. Tal era la cantidad de personas detenidas que los militares golpistas debieron conducir a estos inocentes hasta el estádium de fútbol (que hoy lleva el nombre de Víctor Jara), donde torturaron y asesinaron al cantautor chileno. Aún con vida, sus manos fueron destruidas con las culatas de las armas, tal vez pretendiendo acallar el mensaje de sus canciones, que todavía hoy siguen sonando.

Luego de una larga batalla emprendida por sus familiares sobrevivientes, hace pocas semanas condenaron a parte del grupo que asesinó su cuerpo, pero que no tuvieron la satisfacción de callar su canción.